En los últimos años, el triatlón ha captado la atención de numerosos ciclistas profesionales que buscan un nuevo desafío tras su retirada del pelotón.
Uno de los últimos en sumarse a esta tendencia es el francés Thomas Voeckler, quien recientemente ha demostrado un rendimiento notable en el running, concretamente en la última edición de la media maratón de París, dejando entrever la posibilidad de una incursión más seria en el triatlón.
Un rendimiento prometedor
A sus 45 años, Thomas Voeckler sigue demostrando un estado de forma envidiable. El exciclista, que dejó el ciclismo en 2017, participó el pasado fin de semana en la media maratón de París, donde marcó un impresionante tiempo de 1:13:21. Esta marca lo situó en la posición 179 de los 48.000 participantes y le valió un meritorio cuarto puesto en su categoría M45.
El exciclista, famoso por sus exhibiciones en el Tour de Francia y por su carácter de lucha en centenares de fugas, no sería una cara nueva en el deporte de las de las tres disciplinas, si decide dar el salto, ya había probado el triatlón en 2024 en Martinica, su lugar de origen.
En aquella ocasión, no solo participó en el Movember Triathlon, sino que lo ganó, lo que refuerza la teoría de que podría estar considerando un futuro más comprometido en el deporte combinado.

Puede seguir el ejemplo de tantos otros
El caso de Voeckler no es aislado. En los últimos años, varios ciclistas profesionales han dado el salto al triatlón con buenos resultados. Uno de los ejemplos más notorios es Cameron Wurf, que ha logrado destacar en la larga distancia y este año se enfrente a la locura de completar el calendario de las IRONMAN Pro Series.
Otro caso reciente es el de Lilian Calmejane, quien, tras una carrera en el ciclismo profesional, ha comenzado a explorar el mundo del triatlón. Todavía no ha completado ninguna prueba pero el próximo sábado será uno de los que se ponga en la línea de salida del Duatlón de Zuia, lo que es un primer paso para animarse a participar en una prueba de las tres disciplinas.
Estos ejemplos refuerzan la idea de que los ciclistas profesionales tienen una base aeróbica excepcional y una gran resistencia física, lo que les permite adaptarse bien al triatlón, especialmente en pruebas de media y larga distancia.
¿Qué perfil de deportista tiene más ventajas en el triatlón?
Ante otra incursión de un profesional exclusivo de una de las disciplinas de triatlón, la pregunta de qué tipo de atleta tiene más facilidad para hacer la transición al triatlón está encima de la mesa. Tanto ciclistas, nadadores como corredores cuentan con fortalezas específicas, pero también enfrentan desafíos únicos al incorporarse a la disciplina combinada.
- Ciclistas: Poseen una base aeróbica sólida y gran resistencia, lo que les permite destacar en la etapa de ciclismo. Sin embargo, a menudo lo pasan mal en la natación y en la transición a la carrera a pie, ya que los músculos predominantes en el ciclismo no siempre favorecen la eficiencia en el running.

- Nadadores: Son los más cómodos en el agua, lo que les permite salir con ventaja en la primera etapa de la prueba. Por contra, suelen tener dificultades para adaptarse a los volúmenes de entrenamiento en ciclismo y carrera a pie, ya que la natación involucra menos impacto y un tipo de resistencia diferente.
- Corredores: Su principal ventaja es la capacidad de sostener ritmos elevados en la parte final del triatlón. En el lado negativo de la balanza, la adaptación al ciclismo puede ser un reto, especialmente en términos de eficiencia biomecánica y resistencia en esfuerzos prolongados.
En términos generales, los ciclistas parecen tener una ventaja en la larga distancia, donde la bicicleta representa la mayor parte del tiempo de competición. No obstante, el éxito en el triatlón no depende únicamente de la experiencia previa en uno de los tres segmentos, sino de la capacidad de adaptación a la combinación de disciplinas, la gestión del esfuerzo y la habilidad en las transiciones.
