Un médico residente gana un maratón 20 días después de terminar Boston y un Ironman

Jordan Tropf es un joven estadounidense de 27 años que trabaja como residente de primer año en cirugía ortopédica en el Walter Reed Medical Center. Un trabajo muy exigente que combina con otra de sus pasiones, el entrenamiento para carrera y triatlón. En tan solo un mes, Tropf ha corrido más pruebas que muchos de nosotros en todo el año. Ha terminado el Ironman de Sudáfrica, el Maratón de Boston y ha ganado el Big Sur Marathon. En 2017 ya hizo algo parecido, al terminar el maratón de Chicago, el de Baltimore y el de Nueva York en menos de un mes.

Ha tenido que esperar hasta 2019 para poder compatibilizar su escuela de medicina y horario de trabajo con la preparación de un Ironman. El 7 de abril, Tropf se enfrentaba a la primera de sus tres pruebas del mes, el Campeonato Africano Ironman en Port Elizabeth. Era su segundo Ironman y completó la prueba con unos parciales de:

  • Natación en 36:32 (fue acortada debido a las duras condiciones del mar)
  • Bici en 5:32:40
  • Carrera a pie en 2:46:59

Estos tiempos le llevaron a una sexta plaza dentro de su grupo de edad, aunque le dejaban fuera de verdadero objetivo, que era clasificarse para el Campeonato Mundial de Ironman en Kona. Al menos, el último parcial en la maratón del Ironman le dejaba un buen sabor de boca.

Durante su entrenamiento para Ironman, la bici la ha hecho en rodillo aprovechando ese tiempo para estudiar y trabajar. De hecho, nunca salió a rodar por una carretera al aire libre hasta el día de la carrera en Sudáfrica. Utilizó en la prueba una vieja Cervelo de hace 10 años, sin la mayor parte de componentes de gama alta que suelen llevar todos los triatletas de Ironman.

Jordan Tropf

Foto: Instagram // Hannah (Neczypor) Tropf

Maratón de Boston, 15 de abril

Una vez terminada la prueba,  Tropf y su esposa Hannah se quedaron unos días de safari en Johannesburgo. El peligro de leones merodeando por la zona donde se alojaban hizo que Tropf no pudiera salir a rodar para eliminar la acumulación de ácido láctico en sus piernas. El miércoles, volaron de regreso a Maryland para que Tropf pudiera llegar a tiempo al trabajo en su turno del viernes en el hospital. Empezó a sentirse un poco mejor una vez que regresó a casa y corrió el jueves, viernes y sábado.

Trabajó el viernes y el sábado antes de volar a Boston el domingo para la carrera del lunes, manteniendo al mismo tiempo un kilometraje constante en sus piernas antes de la próxima carrera.

El lunes 15 de abril, tomaba otra vez la línea de salida en el Maratón de Boston, donde terminó en el puesto 66 de la general en 2:27:21, a un minuto de su mejor marca personal en la distancia y tan solo 8 días después de una distancia ironman.

El martes, volvió a trabajar en el hospital. Afortunadamente esta vez tenía casi dos semanas libres entre las maratones de Boston y la Big Sur.

Maratón Big Sur, 28 de abril

Cuando la mayoría de la gente elige una maratón para intentar batir su marca personal lo hace buscando que el perfil sea llano y rápido. Cuando Jordan Tropf elige un perfil, prefiere que sea montañoso y duro. «Tiendo a hacerlo mejor en condiciones que perjudican a otras personas. Su mentalidad es hacerlo lo mejor posible en cualquier condición, sea la que sea.

Esta mentalidad es la que le llevó a ganar el domingo, 28 de abril, la Maratón Internacional Big Sur, donde Tropf establecía un récord personal de 2:25:22, en una prueba con casi 670 metros de desnivel. Su mejor resultado de las tres pruebas que ha completado con tan solo 20 días entre la primera y la última. Además, Tropf cruzó la línea de meta unos siete minutos antes que el siguiente clasificado.

Jordan Tropf

Foto: Vern Fisher – Monterey Herald

Un día en la vida de Jordan Tropf

Un día normal en la vida de Jordan Tropf comienza generalmente a las 3:30 a.m. cuando se despierta y corre los 13 kms que separan su casa del hospital donde trabaja. Su turno suele comenzar a las 5 a.m. y continúa hasta la tarde dependiendo del número de pacientes que tenga que atender. Una vez que acaba su jornada en el hospital,  por lo general suele volverse corriendo a casa para completar unos 26 kms diarios.

En los días en los que tiene un entrenamiento concreto, como una carrera larga o un entrenamiento de triatlón específico, normalmente va en coche antes o después de trabajar. El tiempo que dedica al ejercicio casi siempre lo utiliza de manera eficiente, ya sea para ir al trabajo o para combinar el estudio con el ejercicio. Por ejemplo, a menudo estudia leyendo revistas médicas o escuchando podcasts o vídeos mientras hace rodillo. Para dormir, necesita por lo menos cinco horas, algo que para él es sagrado.

«Tienes que ser algo flexible con tu entrenamiento y aprender a trabajar en situaciones que no son las ideales, no me obsesiono con nada». Un verdadero ejemplo para todos aquellos que siempre encontramos la excusa perfecta para no encontrar tiempo al cabo del día.

 

Fuente: believeintherun

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