Una mirada en profundidad a los datos de entrenamiento de Alex Yee

Alex Yee, vigente oro olímpico, ha elegido Londres para su estreno en los 42 kms y 197 metros, una decisión que llega tras un año inmejorable en lo deportivo. «La maratón es algo que he querido probar desde hace tiempo» explicaba al poco de tomar la decisión. «Hay algo tan atractivo en la distancia. Hacerlo ahora tiene sentido: es algo diferente para variar y mantener la motivación alta. ¿Y qué podría ser más motivador que correr en mi ciudad natal?»

El británico ha reorganizado su planificación para centrarse en correr. La natación y el ciclismo siguen presentes, pero en menor medida.

Su objetivo, detalla, es aprovechar este ciclo hasta Los Ángeles 2028 para seguir progresando en todas las áreas. «De ninguna manera soy un triatleta completo todavía» reconoce. «Pasé mucho tiempo trabajando en áreas que necesitaba mejorar para París. Con unos años hasta Los Ángeles 2028, quiero ver cuánto puedo progresar en todos los aspectos del triatlón».

Alex no se basa únicamente en sensaciones: apoya sus decisiones en métricas y análisis. «Desde que trabajo con COROS, he podido analizar diferentes áreas en mis datos que pueden mejorarse. Es un momento emocionante en mi carrera». Su planificación gira en torno a la carga aeróbica acumulada, buscando aumentar progresivamente el estado de forma antes de la fase de reducción.

El inicio de temporada no ha sido completamente lineal, pero confía en la dirección. «Poder ver que mis datos van en la dirección correcta es reconfortante. Conozco mi cuerpo y sé a qué responde bien, y ver esas mejoras en los números refuerza que voy por el buen camino».

Ritmo, progresión y control total del entrenamiento

El de New Balance monitoriza con precisión su frecuencia cardíaca. Su umbral está entre 172 y 184 lpm, lo que le permite mantener ritmos cercanos a 3:02/km.

«La frecuencia cardíaca es una gran métrica para hacer un seguimiento de todos los aspectos de mi entrenamiento. Junto con cómo me siento, me ayuda a entender cómo mi cuerpo está haciendo frente a la carga de trabajo. El pulsómetro COROS ha hecho que este seguimiento sea mucho más fiable».

Sobre su marca objetivo, no se anda con rodeos: «Me encantaría correr entre las 2:07 y las 2:10. Vamos a lo desconocido, así que ya veremos, pero quiero intentarlo de verdad».

Una de las piezas centrales de su preparación ha sido una carrera larga de 30 km en progresión. Durante la sesión, arrancó a las 09:35, la misma hora del maratón, con los primeros 5 km en 17:21 y una frecuencia media de 143 lpm.

En el bloque central mantuvo 3:04/km durante 20 km con una media de 172 lpm. Y remató con 5 km a 2:58/km y una frecuencia de 177 lpm. Un diseño preciso para simular los cambios de ritmo y el desgaste mental del día de la competición.

«Estoy disfrutando mucho de estas sesiones más largas. Pasar de sesiones de 6 x 2 km como volumen máximo a correr ahora 30 km seguidos es un gran salto, pero mi cuerpo está respondiendo bien y, lo que es más importante, me encanta el reto».

Más allá de su caso particular, extrae aprendizajes aplicables a cualquier corredor. Recomienda apoyarse en el entrenamiento cruzado, trabajar con métricas fiables y preparar el cuerpo específicamente para las demandas del día de carrera. Y sobre todo, cambiar de enfoque para mantener viva la chispa: «mezclar las cosas puede mantenerte motivado mientras te acercas a tus objetivos a largo plazo».

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