El próximo 20 de julio, Holly Lawrence afrontará su primer IRONMAN. Será en tierras norteamericanas, en Lake Placid.
La triatleta británica, campeona del mundo de media distancia en 2016, figura entre las inscritas de una prueba que concede cuatro plazas para Kona y una start list femenina de altísimo nivel. Su estreno en los 226 kilómetros se produce tras una carrera consolidada en 70.3 y menos de un año después de haber sido madre.
De la maternidad a la larga distancia
Lawrence anunció su embarazo en abril de 2024 y dio a luz en octubre. Durante todo el proceso mantuvo una comunicación abierta con sus seguidores, expresando su confianza en poder volver a competir al máximo nivel: «Creo que puedo volver de este embarazo con la fuerza que da ser madre. Lo hemos visto en tantas que vuelven mejor que nunca, y con un nuevo sentido y propósito en sus vidas», escribió por entonces.

También reconoció lo complicado que fue mantener la noticia en privado durante los primeros meses: «Ha sido muy difícil guardar este pequeño secreto». El apoyo de sus patrocinadores y entorno personal -muy a diferencia de casos como el vivido hace unos meses por Helene Alberdi– fue clave para retomar los entrenamientos con una planificación dirigida específicamente a debutar en larga distancia este verano.

En las últimas semanas ha compartido parte de su preparación desde Boulder, donde entrena con supervisión médica y control de lactato. «Estoy terminando las últimas sesiones antes de empezar el tapering el lunes. He conseguido negociar un día entero de descanso y estoy muy ilusionada con ello», escribía recientemente, acompañando sus palabras con imágenes de una sesión en pista.
Una carrera con muchas aspirantes y un recorrido exigente
Lake Placid presenta una de las start lists femeninas más completas del calendario IRONMAN. Entre las inscritas figuran Jackie Hering, Solveig Loevseth, Lisa Perterer, Sarah True, Lotte Wilms, Tamara Jewett, Marta Sánchez o Danielle Lewis, ganadora en 2024.
El recorrido, ya de por sí selectivo, obliga a gestionar con precisión cada segmento. El récord femenino está en 9:00:21 (Sarah True, 2022), y el año pasado el podio se decidió con registros cercanos a las nueve horas.
Aunque Lawrence no figura entre las favoritas en las apuestas, su historial en media distancia —donde ha sido habitual en las posiciones delanteras— y su capacidad para rendir especialmente en natación y ciclismo permiten considerarla como una candidata real si su adaptación a la maratón es positiva.
Será su primer IRONMAN y una de las historias que más interés susciten del fin de semana. No solo por el rendimiento deportivo, sino por lo que representa su vuelta: una atleta que retoma la alta competición después de la maternidad y que, tras la incursión en las T100 de Vancouver, lo hace directamente en la máxima exigencia del triatlón de larga distancia.
