El vi half gasteiz 2026 ha escrito una de las páginas más sorprendentes de su corta historia. En apenas quince días ha colgado el cartel de completo, agotando los 800 dorsales disponibles.
Una cifra que refleja la dimensión creciente de un evento que, lejos de estancarse, continúa ampliando su espacio en el triatlón nacional.
La edición anterior necesitó más de cinco meses para agotar inscripciones. En esta ocasión, con solo dos semanas de margen, la prueba vitoriana se coloca a la altura de referentes como Zarautzko Triatloia o Xilxes, donde la velocidad de respuesta de los triatletas también se mide en récords. El mensaje es claro: el público confía en vi half.
Este éxito cobra todavía más relevancia en el nuevo contexto competitivo de la capital vasca. La llegada de IRONMAN 70.3 Vitoria el próximo mes de julio había puesto en duda el futuro de la prueba de media distancia, que quedaba apenas cinco semanas antes en el calendario. Sin embargo, la respuesta inmediata de los atletas despeja cualquier incertidumbre.
Un sold out histórico
Los 800 dorsales no solo se agotaron en un tiempo mínimo, sino que además llegaron acompañados de un dato significativo: el 17 % de participación femenina.
Esta cifra, en una disciplina donde la brecha aún es evidente, confirma la tendencia creciente de mujeres que eligen media distancia como terreno de progresión.
El recorrido volverá a desplegarse en 112,9 kilómetros. La natación arrancará en las aguas del embalse de Ullíbarri-Gamboa, un escenario ya icónico dentro del triatlón español. Después, los 90 kilómetros de ciclismo recorrerán la Llanada Alavesa, con un desnivel cercano a los 480 metros positivos. Finalmente, la carrera a pie cruzará el centro histórico de Vitoria antes de desembocar en la Plaza de los Fueros.

Vi half no solo ha conseguido llenar en un tiempo récord, sino que también ha consolidado un perfil de prueba reconocible: un evento popular, con presencia internacional y un trazado que equilibra belleza paisajística y exigencia deportiva. Esa combinación ha permitido a la cita crecer en prestigio y reconocimiento, hasta situarse entre las más deseadas del calendario.
Resistencia frente a IRONMAN
La irrupción de IRONMAN 70.3 Vitoria para 2026 planteaba una amenaza evidente. La marca internacional, con músculo logístico y respaldo institucional, llegaba para disputar la atención del público en la misma ciudad. La duda era si habría espacio para dos pruebas de media distancia con solo cinco semanas de diferencia.
El resultado de las inscripciones demuestra que sí. Vi half ha respondido con contundencia, blindando su identidad frente a la sombra de IRONMAN. La fidelidad de la comunidad triatleta, que en solo quince días ha asegurado el lleno, se convierte en la mejor respuesta posible para un evento local que compite en desigualdad de medios.
Este pleno se une a los récords de velocidad de Xilxes y Zarautz, consolidando la idea de que los triatlones con alma, bien anclados en sus territorios, generan un magnetismo propio.
