Cómo nadar con lentillas en piscina y aguas abiertas

Prefacio: Soy entrenador, no profesional de la salud. Estoy dando consejos sobre lo que considero un tema importante en la medida de mis posibilidades. Sin embargo, si tiene alguna pregunta o preocupación, debe visitar a un óptico titulado que podrá proporcionarle asesoramiento.

¿Es peligroso usar lentillas al nadar?

La mayoría de los profesionales de la salud consideran que el uso de lentes de contacto durante la natación es arriesgado, ya que el agua queda atrapada fácilmente entre la lente y el ojo, junto con cualquier bacteria que pueda estar presente en el agua.

Y si hay un ambiente que las bacterias adoran, ese es un ambiente cálido y húmedo, como el que se encuentra entre el globo ocular y las lentes de contacto.

Ahora piensa en el tipo de bacterias que se pueden encontrar en una piscina, especialmente en aquellas donde se dan clases de natación con niños pequeños. Si las bacterias de fuentes no deseadas quedan atrapadas entre el lente de contacto y el globo ocular, tienen muchas posibilidades de multiplicarse y causar una infección.

gafas de natación
Foto: Envato Elements

Entre las posibles infecciones, además de las infecciones bacterialas, se pueden sufrir úlceras corneales y queratitis por acanthamoeba, que pueden incluso llegar a provocar la pérdida de visión.

No obstante, si no puedes evitar nadar, por tu graduación, sin lentillas, hay una serie de consejos que has de tener en cuenta.

Un perfecto ajuste al ojo

Si realmente sientes la necesidad de usar lentillas al nadar, es básico que escojas las gafas con la mayor precisión posible.

Eso significa asegurarse de que hay un buen sellado en ellos antes de entrar al agua, y no quitártelas o ajustarlas hasta que termines tu ducha post natación.

Hay dos factores a los que te vas a tener que acostumbrar: entrenar con las gafas empañadas, y la incomodidad de la presión en la cuenca de los ojos.

¿Cuáles son las mejores gafas de natación?

Lentillas de usar y tirar

Una estrategia menos arriesgada que apostar todo a la fiabilidad de las gafas es usar lentillas de usar y tirar.

Este consejo no es infalible, pero ofrece un grado de protección para aquellos que no pueden imaginarse nadando sin lentillas.

Truco: si al salir del agua tienes la sensación de que “notas” las lentillas, probablemente es porque haya entrado agua. Entonces debes quitártelas y deshacerte de ellas inmediatamente.

Usar gafas de natación graduadas

Nuestra recomendación más clara: hacerte con unas gafas de natación graduadas.

Éstas varían mucho en calidad, y es difícil conseguir la prescripción en el acto debido a las limitaciones del proceso de fabricación, pero son la solución ideal.

Las gafas graduadas te permiten ver quién está delante de ti, leer lo que hay en la pizarra y comprobar el reloj de la piscina para ver si hay alguna separación.

El problema en este caso es la dificultad y el coste de hacerse con unas gafas de natación graduadas que sean realmente buenas y adaptadas a tus necesidades específicas. En Amazon tienes modelos que permiten la inclusión de cristales graduados.

Y si no, pregunta en tu óptica habitual, que probablemente tengan acceso a información de primer nivel por parte de sus proveedores.

Natación en aguas abiertas con lentillas

Cuando nadamos en aguas abiertas, no sólo nos preocupa ver la pared o la línea, también hemos de controlar las olas, a otros nadadores, y el sol, además de tomar puntos de referencia.

La orientación en aguas abiertas es básica para sacar un buen segmento, y para ello, obviamente, hemos de ver en condiciones aceptables.

Desde nuestro punto de vista, la mejor opción son, nuevamente, las gafas graduadas. Si no ves viable esta opción por la inversión que supone, opta por las lentillas de usar y tirar.

Cómo gestionar el uso en día de competición

Posiblemente la situación más complicada, porque exige tomar decisiones de cara a la T1: ¿nadar sin lentillas y ponérselas en boxes? ¿nadar ya con ellas?

Como con todo, reflexión. Si eres deportista popular y tu objetivo es simplemente terminar la carrera y sentir la felicidad de cruzar la meta, no hay mayor problema en dedicar algo de tiempo a ponerte las lentillas en la transición.

De igual manera, también se puede pensar que el riesgo que se puede dar por utilizarlas es limitado, y ponértelas desde el principio.

También puedes nadar sin lentillas y tener gafas de sol graduadas que utilices en el ciclismo y la carrera a pie, desde nuestro punto de vista, la opción más cómoda…

Este artículo, escrito por Simon Olney, fue publicado en Training Peaks el 3 de Septiembre de 2020.

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