Cómo sobrevivir a los días posteriores a un IRONMAN

Completar un IRONMAN es la cima para muchos deportistas. Pocos son los capacitados en completar los 3.800 metros de natación, 180 kilómetros de ciclismo y 42 kilómetros de carrera a pie de esta prueba. Para lograrlo hay que prepararse durante meses con mucho entrenamiento y una dieta adecuada. Cuando tras mucho esfuerzo se consigue superarlo, hay que tener un plan para después de la carrera si no tienes otros objetivos en tu cabeza.

Cada persona es un mundo y es necesario adecuarse a sus características. No es lo mismo que un profesional deje de entrenar a que lo haga un amateur. No existe un enfoque único acerca de esta cuestión. Sin embargo lo que es seguro es que todos los esfuerzos realizados te dejarán un alto grado de fatiga.

Muchos deportistas al completar un IRONMAN dejan de entrenar puesto que ya han cumplido su meta. La preparación que conlleva acabar una prueba de más de diez horas es titánica. Por ello si se deja de entrenar se produce un efecto choque muy grande. Sobre todo lo podrás notar en tu barriga, ya que tu cuerpo tras llevar semanas y semanas consumiendo grandes cantidades de comida y calorías te seguirá pidiendo comer lo mismo. Consultar a un nutricionista que le haga una dieta específica es recomendado.

Encontrar el equilibrio es clave. Tras la competición se sufre un daño muscular muy elevado e inflamaciones en el cuerpo. En los cinco primeros días un competidor se siente cansado y sin ganas de nada. No te preocupes si le pasa esto, a casi todo el mundo le sucede. Incluso es posible enfermar a partir de estos días, por lo que puede utilizar dietas antiinflamatorias para evitarlo. También es aconsejable descansar y evitar los cambios bruscos de temperatura.

Es recomendable no entrenar los primeros 14 días después del IRONMAN. Simplemente puedes andar, trotar o dar un paseo en bicicleta, tomatelo con calma. Pasadas las dos semanas, inicia tu preparación de recuperación. Por ello mantener un plan de entrenamiento que regule tu esfuerzo físico entre el 40-60% es primordial.

El primer mes descansa dos o tres días por semana. Enfoca las sesiones de entrenamiento en rebajar la intensidad para la recuperación. Puede incluir sesiones de natación, bicicleta y carrera a pie durante la semana. Después, las seis u ocho semanas posteriores realiza un entrenamiento más ligero para que tu cuerpo vuelva a la vida normal y tu mente se recupere. Si tu objetivo es otra prueba, volver demasiado rápido a entrenar a gran ritmo puede provocar muchas lesiones.

Las recomendaciones de todo un PRO como es Sebastian Kienle también te pueden ayudar aunque estos consejos están más orientados a los dos días siguientes. Para el alemán la hidratación es lo más importante. Muchos se olvidan de este factor pero es crucial. Consumir proteína fácil de digerir o mantener las piernas en alto te evitarán de dolores innecesarios. También dar paseos para que la sangre siga fluyendo ayuda a reparar las microrroturas.

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