Correr el maratón de Berlín con auriculares ya no es ilegal

Durante décadas, quien participaba en el Maratón de Berlín tenía claro que había una norma inquebrantable: nada de auriculares.

Ni los populares ni los profesionales podían llevar música en los oídos mientras recorrían los 42 kilómetros de una de las pruebas más rápidas del mundo. La organización lo consideraba un riesgo para la seguridad y una distracción que podía comprometer el buen desarrollo de la carrera. Pero eso ha cambiado.

Este giro coincide con la edición del próximo 21 de septiembre, y llega de la mano de un acuerdo de patrocinio con Shokz, la marca que ha popularizado los auriculares de conducción ósea.

Su tecnología permite escuchar música o indicaciones sin bloquear el canal auditivo, lo que mantiene intacta la percepción del entorno. La organización considera que este tipo de dispositivos ofrece una combinación equilibrada entre disfrute personal y seguridad colectiva. Y, sobre todo, elimina una de las restricciones más discutidas por los corredores en ediciones anteriores.

Una decisión que sigue la tendencia global

La inclusión de auriculares abiertos responde a una evolución natural en los hábitos de entrenamiento de los corredores. Muchos ya entrenan con música, con podcasts, con ritmos que les ayudan a regular el esfuerzo o simplemente a hacer más llevadero el paso de los kilómetros.

Lo hacían en sus sesiones diarias y ahora podrán hacerlo también en una de las grandes citas del calendario. La organización, que durante años se había mantenido firme en su negativa, reconoce ahora que esta decisión mejora la experiencia del corredor sin comprometer la seguridad.

La clave está en el tipo de auriculares autorizados. Los modelos open-ear permiten escuchar música sin aislarse del entorno, lo que garantiza que el participante siga siendo consciente de lo que ocurre a su alrededor. Es decir, puede oír instrucciones, advertencias o incluso los ánimos del público sin tener que renunciar a la música. La medida, además, elimina la incertidumbre que muchos vivían en la salida, sin saber si serían penalizados o no por llevar auriculares.

Los profesionales seguirán sin poder usarlos

Aunque la norma se flexibiliza para los populares, nada cambia para los atletas de élite. Las regulaciones internacionales siguen impidiendo que los profesionales compitan con cualquier tipo de dispositivo de audio. Para ellos, la prohibición sigue intacta. Y es probable que siga así durante un tiempo, al menos mientras las federaciones no actualicen sus normativas.

En cualquier caso, la decisión de Berlín sienta un precedente. Una carrera tan simbólica, tan referencial dentro del circuito de maratones, no da pasos sin pensar en el impacto. Lo que hasta ahora era un motivo de queja o de resignación para muchos corredores, se convierte en una mejora bienvenida. Correr el maratón de Berlín con auriculares ya no es ilegal. Pero solo si eliges bien qué llevar en las orejas.

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