Junko Tabei, la mujer que hizo historia en el Everest

La alpinista japonesa Junko Tabei fue la primera mujer en alcanzar la cumbre del Everest, y a 80 años de su nacimiento, Google decidió homenajearla.

Nacida el 22 de septiembre de 1939, rompió con todos los paradigmas y además, es la primera mujer en alcanzar las siete cumbres (los siete picos más altos del mundo).

Fallecida a los 76 años por un cáncer, logró alcanzar el pico más alto del mundo (Everest) a sus 35 años,

En una entrevista brindada poco antes de su muerte, la japonesa contó: “Amo las montañas. Me encanta ir a donde nunca he estado antes. Así que me estoy desafiando a mí mismo a escalar los picos más altos de todos los países del mundo. Ahora tengo 76 años, y he escalado los picos más altos de 76 países. Estoy sufriendo cáncer, pero me gustaría seguir mi camino y escalar montañas”.

Fue la quinta de siete hermanos, aunque en sus primeros años se la consideraba débil y frágil. Pocos creían que se volvería una mujer a “prueba de todo”. Ya a los 10 años había logrado subir al monte Nasu, un volcán ubicado al Norte de Japón.

Junko nació en la región de Fukushima, en la ciudad de Miharu.

Pero su vida no sólo se centró en las montañas. Fue a la Universidad y se graduó en Literatura Inglesa, en tiempos en los que en Asia la educación a ese nivel estaba destinada a los hombres.

Su ascenso al Everest se dio en 1975. Junko utilizó la misma ruta que Edmund Hillary y Tenzing Norgay de 1953 para alcanzar la cumbre, acmpañada por el sherpa Ang Tsering.

A pesar del hito, hubo otro hecho memorable. Al retornar de la cumbre, se decidió acampar a los 6300 metros de altura, cuando una avalancha tomó al grupo por sorpresa.

Sepultados por la nieve, debieron recibir asistencia y fueron rescatados, salvándoles la vida.

Sobre el hecho, la japonesa rememoró: “Poco después de la medianoche del 4 de mayo, cinco de nosotros estábamos durmiendo en una tienda de campaña en el campamento 2. Sin ninguna señal, fuimos golpeados por una avalancha y enterrados bajo la nieve. Estaba enredada en la tienda y empujada debajo de los otros cuatro miembros del club. Comencé a sofocarme y pensé en cómo se reportarían nuestro accidente. Entonces, de repente los sherpas que nos acompañaban nos rescataron. Fuimos muy afortunados que ninguno de nosotros hubiera resultado herido, pero aun así pasaron tres días hasta que pude caminar y moverme normalmente”.

Después de regresar de la cumbre, recibió felicitaciones del emperador de Japón

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