La venganza de Taylor Knibb llegará en octubre

Taylor Knibb ha perdido una carrera. Y eso, por sí solo, ya es noticia. En San Francisco, la suiza Julie Derron firmó una actuación impecable para romper la imbatibilidad de la estadounidense en el circuito T100.

Pero más allá del titular llamativo, la realidad es que este resultado cambia poco o nada en el gran objetivo de la temporada para Knibb: el Campeonato del Mundo de IRONMAN en Kona, el próximo mes de octubre.

Derron aprovecha su momento, Knibb cumple con lo justo

La prueba de este sábado era su primer triatlón de media distancia desde diciembre del año pasado, cuando se proclamó campeona del mundo de IRONMAN 70.3 por tercera vez consecutiva.

Desde entonces, su preparación ha estado centrada en la larga distancia, con una actuación destacada en IRONMAN Texas hace apenas un mes que le aseguró la clasificación para la gran cita de octubre.

Es decir, Knibb llegó a San Francisco en plena carga, sin afinar específicamente para esta carrera y con el desgaste propio de haber competido recientemente en un IRONMAN.

julie derron
Foto: T100

Aun así, terminó segunda. Y con solvencia. Ni Kate Waugh, ni Paula Findlay, ni Holly Lawrence —en su regreso tras la maternidad— pudieron acercarse a su ritmo.

Solo Derron, que completó una carrera a pie impecable tras una bici contenida, fue capaz de superarla. La suiza tomó el liderato en los primeros kilómetros del último segmento y no miró atrás.

La vista en octubre, no en los titulares de junio

Knibb, por su parte, intentó como siempre imponer su ley desde la bicicleta. Salió bien del agua en un grupo compacto, donde también destacó una notable Marta Sánchez —que acabaría octava en su mejor actuación en el circuito—, y trató de abrir hueco en los duros tramos del recorrido californiano. Pero Derron resistió. Y en la carrera a pie, se impuso con autoridad.

Taylor Knibb
Foto: Getty Images // IRONMAN

La derrota deja a Knibb sin pleno de victorias en el circuito, pero no cambia la percepción sobre su dominio. El dato es claro: para ganarla, hay que pillarla fuera de pico de forma y apenas un mes después de completar un IRONMAN. Y ni así fue fácil.

Ahora, con la clasificación para Kona en el bolsillo y sin urgencias en el circuito T100, todo apunta a que la preparación de Knibb girará ya en torno a la cita de octubre.

El resto del calendario, aunque relevante, queda supeditado a ese único objetivo: llegar a la Big Island lista para conquistar el trono del triatlón de larga distancia.

La venganza, si llega, no será inmediata. Pero llegará.

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