Los dos triatletas más jóvenes que estarán en Kona suman 39 años

Pauline Dauvergne, de 19 años, y Valentin Carboniero, de 20, serán los triatletas más jóvenes en tomar la salida el próximo sábado en Kona. Entre los dos La joven triatleta francesa Pauline Dauvergne ha estado compitiendo en triatlón desde que tenía 13 años. No fue hasta el pasado mes de julio cuando decidió probar la distancia IRONMAN. Su primera carrera, en Zurich, superó sus propias expectativas y terminó en 14:15, tiempo suficiente como para ganar su grupo de edad y clasificarse para Kona.

Aunque acabó muy cansada como para pensar en hacer otro, finalmente tomó la decisión de ir a Kona, su sueño desde hace tiempo que ha visto cumplido al conseguir la clasificación. Además, cuenta con la ayuda y la experiencia de su padre, quien también sabe lo que es correr Kona en 2012 y 2014. «Me ha dicho que iba a ser un día largo, caluroso y ventoso y largo», dice Dauvergne. «Y que tengo que tener paciencia y concentrarme y que todo saldrá bien.»

Pauline Dauvergne

Foto: Sarah Wassner Flynn

El objetivo de Dauvergne para el próximo sábado no es otro que disfrutar de la fiesta del triatlón. Estar disfrutando de este momento junto con sus padres, hermana, su novio y su abuela. Y sobre todo, ver a su ídolo desde que era pequeña, la triatleta profesional suiza Caroline Steffen, a quien ha seguido durante una década. Aparte de eso, «solo quiero terminar la carrera, y disfrutar cada momento.»

Valentin Carboniero, 19 años, clasificado por el Kona Dreamin

El también francés Valentin Carboniero simplemente empezó en el triatlón buscando una manera de dejar de fumar. Se acababa de mudar de Francia a Dinamarca para terminar su licenciatura y se vio inmerso de repente en un reto, IRONMAN Copenhagen, que iba a ser justo lo que necesitaba para dejar de fumar para siempre. Además, fue uno de los 40 afortunados a los que les tocó la lotería en el sorteo del programa Kona Dreamin, un programa impulsado por los cofundadores de IRONMAN, John y Judy Collins. Cada año, la organización proporciona un pase automático a 40 atletas que hayan participado o participarán en una prueba IRONMAN en el año calendario. Y en diciembre pasado, Carboniero se enteró de que su nombre había salido elegido.

«Estaba emocionado, pero pensando racionalmente que no podría participar», dice Carboniero. «Nunca había hecho un IRONMAN, y no nadaba más de 500 metros en aquel momento. Pero era demasiada buena oportunidad para dejarla pasar».

En agosto, Carboniero terminó Copenhague en 15:21, lo que le dio un poco de confianza para entrar en Kona. Aún así, admite que inicialmente se sintió intimidado por la idea de correr en una prueba con los triatletas más profesionales y fuertes del planeta. «Mi capacidad no se acerca en nada a lo que los mejores atletas pueden lograr», dice. «Pero la razón por la que empecé este viaje al IRONMAN no fue por un resultado específico o por un crono, sino para convertirme en una mejor persona y vencer a la persona que era ayer».

 

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