Patrick Lange explica el secreto para correr tan rápido en IRONMAN

Aunque Patrick Lange afirmó en su momento que Javier Gómez Noya estaba preparado para correr el maratón de un Ironman en 2h30′, hoy por hoy nadie ha sido capaz de completar el último de los segmentos más rápido que él, al menos en lo que concierne al Campeonato del Mundo de IRONMAN.

Pese a que en esta última edición se tuvo que retirar -entre polémicas-, sus dos triunfos en la Big Island, de 2017 y 2018, se han basado en su poderosa capacidad para superar rivales zancada a zancada.

En 2017 se bajó de la bici a más de diez minutos de cabeza, siendo capaz de superar por el camino a hasta siete rivales, y en 2018 dio un golpe de autoridad al superar por el camino a Bart Aernouts y Cameron Wurf.

En una reciente entrevista al Deutsche Welle, uno de los periódicos más importantes de Alemania, el de Baden Baden ha explicado el porqué de su superioridad en la carrera a pie.

La economía de calzada, básica

En otros artículos hemos hablado de cómo se centra en economizar la zancada, pero nunca antes le habíamos explicar el origen de todo. “Creo que soy el primer triatleta profesional que trabaja con un entrenador de técnica de carrera desde hace diez años“, comenta en una de las primeras preguntas hechas por Florian Zschiedrich, el entrevistador.

El modelo a seguir es el de los africanos“, afirma Lange. “Tienen un estilo de correr que es completamente silencioso. Un corredor aficionado normal tiende a golpear los pies contra el suelo. Esto desperdicia energía. Si quieres correr rápido, necesitas gastar la menor cantidad de energía posible“.

Así que ya sabéis: si queréis mejorar vuestro tiempo en el segmento de carrera a pie, entrenar y acumular kilómetros está bien, eso ayudará a reducir la fatiga, pero una cosa está clara: hay que entrenar la técnica.

Parece que con el paso del tiempo los triatletas nos olvidamos de estos ejercicios, incluso parece que los denostamos, pero sin duda es un error. Solo hay que ver a los PROs: no solo no se olvidan, si no que basan su éxito en lograr una zancada lo más eficiente posible.

Patrick Lange
Foto: swissside

La fuerza, también clave

No solo es la técnica la gran ventaja competitiva de Lange. El que fuera discípulo de Faris Al-Sultan es un gran defensor del trabajo de los ejercicios de fuerza durante al menos la primera parte de la temporada. De hecho, su bajo rendimiento durante las primeras competiciones del año -al menos en 2018, ya que en este 2019 ya conoce la victoria- se explica desde el importante trabajo de gimnasio: son tantas las horas que dedica a fortalecer músculos, que en competición no puede rendir al nivel de sus rivales.

Pero la ventaja es obvia: a la gran cita, la que importa a todos por encima de cualquier otra competición, ha demostrado que llega en muchísima mejor forma.

Un cambio en 2019: la intensidad

Este 2019, no obstante, a principios de temporada decidió incorporar algún cambio en la manera de entrenar. Con el objetivo de buscar el doblete en el Campeonato del Mundo de IRONMAN 70.3 y en Kona -que finalmente no logró-, buscó focalizarse en series de intensidad.

En palabras de Al-Sultan, con quien ha trabajado hasta este pasado mes de octubre, su problema era que “no era suficientemente rápido en corta distancia“, algo básico para competir con garantías en pruebas de media distancia.

Como apuntó hace unas semanas Jaime Menéndez de Luarca, hoy por hoy un IRONMAN 70.3 se ha convertido en un “olímpico largo”, en el que compiten mejor figuras como Gustav Iden, Kristian Blummenfelt o Fernando Alarza que los tradicionales de larga distancia.

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