¿Por qué los PROs de larga están volviendo a competir en corta distancia?

Hace apenas semana y media Jan Frodeno abría su temporada en un triatlón olímpico sin drafting. El alemán se hacía con la victoria en el prestigioso EJOT Triathlon Buschhütten por delante de su compatriota Andi Boecherer, vencedor de la edición 2018 y que prácticamente disputa, como Frodo, toda la temporada de media y larga distancia.

Solo siete días antes Javier Gómez Noya daba el enésimo recital de su carrera y, en su vuelta a las Series Mundiales, se hacía con el segundo puesto en Bermuda. El discípulo de Carlos Prieto, que ha decidido volver a la corta distancia y tiene los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 en mente, demostró que es competitivo a altas velocidades y que le queda cuerda para rato. Pese a haberse hecho con el Campeonato del Mundo de Larga Distancia y tener el Campeonato del Mundo de IRONMAN 70.3 como un objetivo para esta temporada, la distancia olímpica vuelve a ser, a sus 36 años, la base de su entrenamiento.

Parece que no estará solo en esa pelea por hacerse con el oro olímpico. Su némesis, el británico Alistair Brownlee, disputará este fin de semana la Copa del Mundo de Cagliari, bajo distancia sprint, en su vuelta tras más de un año centrado en la media distancia. El mayor de los hermanos aún no ha revelado su intención de tratar de hacerse con la que sería su tercera presea, pero todo apunta a que, en función del resultado logrado en tierras italianas, pueda decidir volver a intentarlo.

Pero ni Jan Frodeno, ni Javier Gómez Noya ni Alistair Brownlee son los últimos PRO decididos a volver a competir en corta distancia: Patrick Lange, el vigente Campeón del Mundo de IRONMAN, lo hará el próximo 4 de agosto, con el Campeonato Alemán de distancia sprint en juego. «La Bundesliga jugó un papel fundamental en mi desarrollo«, ha manifestado el discípulo de Faris Al-Sultan, que se enfrentará a sus mejores compatriotas en una distancia que hace tiempo dejó de ser habitual para él.

¿A qué se debe este boom de la corta distancia entre los corredores de media y larga?

La pregunta, llegados a este punto, es obvia: ¿por qué están retomando la corta distancia deportistas que la habían abandonado? Básicamente, por una razón: el Campeonato del Mundo de IRONMAN 70.3. La cita, que este año se disputará en la localidad francesa de Niza, cuenta a cuatro meses de su celebración con un cartel de lujo. Además de los citados Frodeno, Gómez Noya, Brownlee y Lange, grandes nombres de la corta han puesto su mirada en la cita: Fernando Alarza, Kristian Blummenfelt o Ben Kanute quieren pelear por el título.

Y ante esta tesitura, y esta presencia de habituales de la corta distancia, los que vienen de larga se encuentran en la obligación de mejorar sus ritmos de carrera a pie y la explosividad. Ya lo dijo Faris Al-Sultan hace unos meses, cuando Patrick Lange hizo pública su intención de pelear por el doblete: «El problema de Patrick es que no es suficientemente rápido«. Lo es para completar un maratón, pero no -quizás- para la intensidad que exige una prueba de 21K.

Así se entiende que Frodeno y él vuelvan, de manera puntual a la corta distancia, más explosiva, y que puede darles ese punch de intensidad necesario para poder correr rápido una media maratón. En esta planificación adquiere toda la lógica del mundo la presencia del propio Lange en la media maratón de Berlín o la de Javier Gómez Noya en la de Madrid: tratar de ser lo más rápido posibles en el último de los segmentos. En el caso de Javi de cara a las WTS, en el caso de Lange, de cara al próximo 8 de septiembre.

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