Strava ha rediseñado por completo la experiencia de grabación de entrenamientos. A partir de ahora, registrar una actividad desde el móvil será más rápido, más fluido y mucho más visual. En un movimiento que apunta directamente al núcleo de su comunidad —los millones de usuarios que usan la app para salir a correr, pedalear o andar—, la plataforma da un paso adelante en usabilidad, con una interfaz renovada que promete cambiar la forma en la que interactuamos con la aplicación.
Una grabación más rápida, con estadísticas en tiempo real
Hasta ahora, grabar una actividad en Strava implicaba más pasos de los deseados: abrir la app, navegar entre menús, configurar… y entonces sí, empezar a moverse. Con la nueva versión, ese proceso se simplifica. Abres la aplicación, pulsas un botón y sales a entrenar. Sin más. Una mejora aparentemente menor, pero clave cuando uno está en la línea de salida de una carrera, en medio de una salida improvisada o simplemente no quiere perder tiempo.
El rediseño responde a una realidad que el propio Strava ha confirmado en su informe Year in Sport 2024: casi el 75 % de sus usuarios ya graban sus actividades desde el móvil. No con relojes GPS, no con otros dispositivos. Desde el teléfono. Y para ellos, esta actualización representa una mejora directa en su experiencia diaria.
La gran novedad funcional es que ahora ya no hace falta alternar entre pantallas para consultar el mapa y las estadísticas. Todo está integrado en una única vista. Durante el entrenamiento, el usuario puede ver por dónde va, a qué ritmo se mueve y cómo evoluciona su rendimiento… sin tener que tocar nada. Esto no solo mejora la comodidad, sino que permite tomar mejores decisiones sobre la marcha: regular el esfuerzo, modificar la ruta o ajustar el ritmo según los datos.

Además, los parciales —esas pequeñas divisiones que ayudan a entender cuánto tardamos en completar un kilómetro, una milla o cualquier otro segmento— se actualizan en tiempo real. Cada vez que superas una distancia predefinida, la app te lo muestra al instante. No hay que esperar al final de la sesión para saber cómo ha ido el último tramo.
Nuevas funciones que transforman el entrenamiento en Strava
La renovación no se queda en la estética. Strava ha incorporado un nuevo motor de renderizado de mapas, el llamado Map Rendering Engine (MRE), que permite visualizar rutas con mayor nivel de detalle. Para los suscriptores, se desbloquean además capas avanzadas como mapas de calor, terreno en 3D, estilos de invierno o puntos de interés. Todo ello contribuye a una navegación más rica e informativa, pensada tanto para planificar como para improvisar.
Quienes entrenan con objetivos claros también encontrarán motivos para alegrarse. Los segmentos —uno de los elementos más icónicos de Strava— se vuelven más accesibles e interactivos. Gracias a los Live Segments, los suscriptores pueden ver en tiempo real cómo están rindiendo en tramos específicos, compararse con marcas anteriores o intentar superar a otros usuarios. Y si lo tuyo son los entrenamientos por intervalos, estás de suerte: próximamente se incorporará una función para marcar vueltas (laps) durante la actividad. Ideal para dividir sesiones, medir esfuerzos o estructurar series sin tener que editar después.
Esta evolución de la función de grabación coincide también con una etapa de profundos cambios en Strava. Desde la adquisición de Runna en abril, la plataforma ha eliminado sus antiguos planes de entrenamiento y ahora redirige a los usuarios hacia Runna para acceder a ese tipo de contenidos. El rediseño de la grabación puede leerse también como una forma de reforzar lo que sigue siendo el corazón de la experiencia: registrar, visualizar y compartir actividades de forma sencilla y precisa.
La nueva interfaz está disponible desde el 16 de julio para usuarios de Android. En iOS llegará en las próximas semanas. Para acceder, basta con actualizar la app desde Google Play o la App Store. Y a partir de ahí, solo queda una cosa: salir a entrenar. Porque ahora, al menos, grabar ya no será un obstáculo.
