¿Qué es la crioterapia deportiva y cuáles son sus beneficios?

Los beneficios que producen las terapias de frío para la salud son conocidos desde la antigüedad. El frío es un gran aliado para nuestro cuerpo para tratar distintas enfermedades, y entre otros aspectos sirve como antiinflamatorio.

Específicamente, la crioterapia consiste en exponer el cuerpo a temperaturas muy bajas que pueden variar entre los -110ºC a -196ºC durante unos 2-3 minutos. Con ello se consigue que la temperatura de la piel baje, también llega hasta capas mucho más profundas como los ligamentos y tendones, algo que para un deportista es un gran beneficio para relajar estos tejidos tras un esfuerzo físico.

Podéis encontrar más información sobre la crioterapia deportiva en esta página. En esta terapia se usa el nitrógeno líquido evaporado durante un breve periodo de tiempo perfectamente controlado. Actualmente es más conocida por sus aplicaciones médicas y deportivas, pero también se aplica en tratamientos estéticos y de bienestar.

De hecho, la aplicación de frío extremo para la medicina estética está muy extendida para lesiones cutáneas y la más conocida es la eliminación de verrugas. Esta técnica consigue destruir células anormales que pueda tener la piel y curar sin hacer daño al tejido sano que hay alrededor de una lesión cutánea.

Esto mismo ocurre en las capas más internas del cuerpo, y por ello su aplicación también se ha extendido como un tratamiento de la medicina deportiva.

Los mayores beneficios de la crioterapia deportiva

La crioterapia está avalada por diversos estudios científicos que demuestran sus excelentes beneficios y lleva años aplicándose. De hecho, el médico japonés Toshima Yamauchi comenzó a usar tratamientos de frío extremo a pacientes que padecían de artritis reumatoide a finales de los años 70. Principalmente, lo aplicaba para aliviar los dolores y obtuvo resultados muy positivos.

Desde entonces, se han realizado estudios, se han desarrollado técnicas más modernas y cabinas que favorecen su aplicación.

El beneficio más conocido del frío es su efecto calmante cuando se produce una lesión como puede ser un esguince o una tendinitis. Ayuda a reducir la inflamación, mitiga el dolor y estimula el sistema nervioso.

Un estudio del año 2006 demostró que el efecto analgésico que tiene el frío se debe a que concretamente se activa una proteína del cuerpo (TRPM8) que se encuentra en las células nerviosas de la piel y sólo responde a temperaturas muy frías. Por esto, la crioterapia también se recomienda tras una intervención quirúrgica ya que contribuye a que el tiempo de recuperación sea menor.

Por otra parte, el frío intenso durante unos pocos minutos obliga a nuestro organismo a aumentar la energía. Se activa el sistema circulatorio, lo que hace que se oxigena el cuerpo y la mente, se estimulan los procesos mentales y se reduce el estrés al crearse una sensación de relajación. Este efecto es perfecto para conseguir un adecuado descanso y bienestar, lo que contribuye a una mejora en el rendimiento y la motivación de un deportista.

Aunque pudiera parecer lo contrario, la crioterapia también es altamente beneficiosa para reactivar y fortalecer el sistema inmunitario. Cuando se expone el cuerpo a una temperatura de frío extremo, el organismo trabaja para regularse a todos los niveles. Los vasos sanguíneos se fortalecen, se liberan endorfinas, las células se oxigenan y se eliminan toxinas.

Muchos deportistas de élite usan esta técnica para la recuperación muscular tras haber realizado un importante esfuerzo. Equipos de fútbol como el Real Madrid, el Villarreal, equipos de la NBA y deportistas tan relevantes como Cristiano Ronaldo, Kylian Mbappé, Conor Mc Gregor o Floyd Mayweather conocen las grandes ventajas que produce la crioterapia en el cuerpo.

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