Sebastian Kienle muestra la intrahistoria de su último IRONMAN

2024 es un año especial para el mundo del triatlón. No solo porque en verano haya Juegos Olímpicos, aparte de las demás citas importantes del calendario mundial. 2024 será el primer año después de la retirada de Sebastian Kienle.

El extriatleta profesional acaba de publicar un vídeo en su canal de YouTube en el que muestra cómo fue su último IRONMAN. Hay que recordar que la leyenda finalizó IRONMAN Cozumel en cuarta posición a solo 15 segundos de poder finalizar su trayectoria con un podio.

Una decisión meditada

«Definitivamente estoy listo para retirarme,» así comenzaba Kienle el video, marcando el tono de una reflexión profunda sobre su última prueba como profesional. La simplicidad con la que el triatleta almeán aborda su retirada contrasta con la una carrera llena de éxitos. «La facilidad de permitir que la vida fluya trae alivio,» señala, destacando cómo, a pesar de la intensidad de su dedicación al deporte, encuentra consuelo en esa nueva etapa de retiro.

Kienle en el vídeo se adentra en las profundidades de su compromiso con el triatlón, una dedicación que lo llevó a equilibrar la intensidad de su entrenamiento con su bondadosa naturaleza. «Creo que no conozco a ningún atleta que se pueda tomar tan en serio y comprometerse con un objetivo», afirma.

«El aburrimiento a menudo conduce a algo positivo»

«Es a menudo que, hoy en día, tratamos de evitar el aburrimiento a toda costa«, señala Kienle, destacando una tendencia contemporánea hacia la sobreestimulación y el miedo al silencio y la inactividad. Sin embargo, es en este espacio donde Kienle encuentra un valor inesperado, sugiriendo que «el aburrimiento a menudo conduce a algo realmente positivo«.

La carrera de Sebastian Kienle, marcada por victorias impresionantes y desafíos inmensos, también ha sido un viaje de descubrimiento personal más allá del ámbito deportivo. «Es importante permitir que la mente vague libremente,» afirma.

Kienle enfatiza la importancia de encontrar satisfacción en la simplicidad y el reconocimiento de que la felicidad y el crecimiento personal no dependen exclusivamente de los logros. Esta reflexión es particularmente resonante en el contexto del deporte profesional, donde la presión por el éxito puede ser abrumadora. «He aprendido a valorar los momentos de tranquilidad,» comparte Kienle, «estos momentos me han permitido descubrir pasiones y hobbies que antes ignoraba«.

Sebastian Kienle
Foto: Sebastian Kienle // YouTube

«Me he dado cuenta de que mi felicidad no depende del éxito deportivo»

La leyenda reflexiona sobre cómo su visión de la felicidad ha evolucionado con el tiempo, alejándose de la idea de que el éxito en la competición es el único camino hacia la satisfacción personal. «Me he dado cuenta de que mi felicidad, o si puedo ser feliz, ya no depende en la medida de antes de algún éxito deportivo«, admite.

Al cerrar esta etapa de su vida, Kienle expresa un profundo agradecimiento por las experiencias vividas y las personas que lo han acompañado a lo largo del camino. «No estoy mirando hacia atrás y pensando ‘qué lástima, cuarto lugar en Cozumel’, sino que pienso ‘vaya, qué viaje tan increíble’. Es una gran liberación no tener que pensar en más competiciones«, dice, mirando hacia atrás con felicidad por todo lo que ha vivido.

Fuente

X