Víctor Arroyo: «voy buscando que sea el IRONMAN bueno de mi vida deportiva»

La temporada 2024 toca a su fin pero todavía quedan pruebas de nivel y algunos están buscando en las competiciones que restan planificar el 2025. Las pruebas IRONMAN que restan ya clasifican, tanto para el apartado masculino como para le femenino, para los Campeonatos del Mundo de IRONMAN 2025 que será en Niza para los hombres y en Kona para las mujeres.

Uno de los triatletas que espera hacer una prueba y lo que se traduciría en conseguir un billete para estar en el mes de septiembre en la Costa Azul es Víctor Arroyo. En Planeta Triatlón hemos podido hablar con el triatleta quien ya se encuentra en Asia para participar en IRONMAN Malasia.

«En Frómista, logré lo que buscaba»

«Estoy en un estado de forma muy bueno para esta distancia, habiendo cumplido con las semanas clave llevando una muy buena carga y asimilando bien todo«, comienza señalando el triatleta. Las semanas previas han estado marcadas por un trabajo constante, con entrenamientos que le han permitido afinar cada uno de los segmentos del triatlón.

El último test antes de Malasia fue en Triatlón Frómista. En la prueba palentina de media distancia, el del ANb Triathlon Team buscaba afianzar su rendimiento: «hace dos meses, que fue el último test en competición, necesitaba coger confianza en natación y en bici, y allí logré el objetivo que buscaba«, explica.

Fuente: Planeta Triatlón

Tras ya la extinta prueba, el foco ha estado en recuperar la confianza en los 42,195 kilómetros: «he podido recuperar las buenas sensaciones de años atrás en maratón, realizando cargas elevadas semana tras semana y sacando entrenamientos que en su día me dieron resultados en maratones de IRONMAN«, comenta.

Cuarta prueba de larga distancia en 2024

El triatleta se enfrenta a su cuarta larga distancia del año con la tranquilidad que da el bagaje y con unos resultados que son bastante positivos, salvo Vitoria: 9º en IRONMAN Lanzarote, 4º en el Full de Mediterranean EPIC Triathlon y DNF en IRONMAN Vitoria: «tengo la experiencia suficiente como para saber cuándo estoy en forma y cuándo no«, asegura.

Para el madrileño, cada evento de larga distancia es una oportunidad de demostrar que sigue teniendo mucho que aportar al triatlón, y Malasia no será la excepción: «siempre que voy a un evento de estas características, y más en el otro lado del mundo, voy asegurándome de haber hecho bien los deberes«.

Hace unos días, el triatleta publicaba en su Instagram una foto en la que en la descripción que «aún quedan algunas balas por disparar en este 2024. Entrenando para que salga el IRONMAN bueno del año, en Malasia o en una novena participación en Cozumel«.

¿Será este sábado ese ‘IRONMAN bueno’?: «voy buscando que sea el IRONMAN bueno de mi vida deportiva, pero eso siempre lo pienso. Por eso sigo en este deporte picando piedra año tras año«, confiesa el triatleta.

Un enfoque específico en el ciclismo

Para el del ANb Triathlon Team, el rendimiento en el ciclismo es crucial en Malasia: «en Fromista me sentí muy bien en la bici, pero aún tengo mucho más en las piernas para esa distancia que fueron 90 kilómetros, aunque para mí lo más importante y lo que más me gusta es tener buenas piernas en 180 km, que ahí la película ya cambia bastante«, comenta.

«Trabajé para hacer una buena bici aquí en Malasia y solo queda plasmarlo con un buen día en todos los sentidos«, añade Arroyo. El triatleta sabe que un rendimiento sólido en el segmento de ciclismo puede ser la clave para alcanzar sus objetivos en la prueba, y ha puesto especial énfasis en ello en las últimas semanas.

Cozumel en el horizonte

A pesar de la importancia de la prueba del sábado, Arroyo ya tiene la vista puesta en la recta final de la temporada, con el IRONMAN Cozumel como última parada: «siempre es bueno terminar allí, me gusta alargar la temporada hasta finales de noviembre«, asegura.

Fuente: Planeta Triatlón

«Soy un deportista que rinde mejor desde agosto a finales de año, por lo que me gusta competir con cargas altas y fatiga acumulada del año, asimilo bien eso y me da para poder terminar con dos IRONMAN, como el año pasado, con Cascais y Cozumel«, explica. Esta estrategia ha sido una constante en su carrera desde 2015, y ha demostrado ser efectiva para mantener su rendimiento.

Para el triatleta, cada IRONMAN es una oportunidad para demostrar que todavía tiene mucho que ofrecer: «me gusta sentir que siempre puedo dar un poco más y que aún tengo mucho que decir, si no tuviera ese ‘feeling’ no estaría aquí ahora mismo«, confiesa para finalizar la entrevista.

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