Lionel Sanders: «para rendir al máximo, el equilibrio y el disfrute son clave»

En el mundo del triatlón de élite, la creencia de que el éxito exige un sacrificio absoluto y una vida de sufrimiento ha sido dominante durante décadas.

Sin embargo, Lionel Sanders, uno de los triatletas más conocidos dentro del circuito profesional, ha decidido replantearse esta idea y compartir su experiencia en un enfoque más integral del entrenamiento a través de un vídeo en su canal de YouTube.

El error del entrenamiento sin descanso

El canadiense admite haber caído en la trampa del entrenamiento excesivo, al punto de haber eliminado los días de descanso en su preparación para la prueba de Oceanside: «¿Sabes cuántos días de descanso tomé el año pasado antes de Oceanside? Cero. Entrené completamente agotado. Fue una existencia miserable», confiesa. La creencia de que la mejora solo se logra a través del sufrimiento extremo lo llevó a una espiral de fatiga y estancamiento, algo que ahora reconoce como un error.

Cuestiona la efectividad de los llamados «días de recuperación», que muchas veces consisten en sesiones ligeras sin un impacto real en la mejora física. «Un paseo de dos horas en bicicleta a baja potencia o una carrera a ritmo moderado no proporcionan ningún estímulo significativo. Son una absoluta pérdida de tiempo. Sería mejor descansar completamente y volver con más motivación y energía para entrenar con intensidad cuando realmente importa».

Lionel Sanders
Fuente: Talbot Cox

El disfrute y el balance como pilares del éxito

Para el triatleta, la clave para rendir al máximo no radica en la autosacrificio extremo, sino en encontrar el placer en el proceso. «Si no estás amando la vida… Entonces no creo que seas el mejor atleta que puedas ser».

Según el canadiense, la idea de que el sufrimiento constante es necesario para el éxito es un mito perjudicial. «Pensé que tenía que ser miserable y dedicar cada gramo de mi energía despierta a esto… No creo que sea adaptativo que te lo quite todo. No creo que seas feliz, creo que odiarás tu vida y no sacarás lo mejor de ti mismo».

Esta reflexión lo ha llevado a replantearse la forma en que integra el deporte con su vida personal. El de Canyon reconoce que, en su obsesión por entrenar más, estaba descuidando aspectos esenciales como la familia. «Si lo que se necesita es que no esté presente para Levi y odie mi vida, entonces estoy bien… Prefiero hacer otra cosa». Su mensaje es claro: un atleta no puede alcanzar su verdadero potencial si su vida fuera del deporte es un desastre.

La influencia (negativa) de las redes sociales

Otra de las grandes lecciones que ha aprendido es el impacto de las tendencias y las redes sociales en la mentalidad de los atletas. Sanders admite haber sido influenciado por el «método noruego». «Como nos conectamos más, por supuesto, me vi más influenciado… En lugar de apreciar [mi cercanía al límite] y hacer pequeños ajustes, hice ajustes masivos y grandes cambios». Sin embargo, en retrospectiva, reconoce que en su caso esto no fue beneficioso.

La presión por seguir los métodos que otros consideran exitosos puede hacer que los atletas se desvíen de lo que realmente funciona para ellos. «Algo que tienes que apreciar es que yo ya estaba bastante cerca de mi capacidad máxima. En vez de hacer pequeños ajustes, hice cambios enormes motivado por la influencia externa, la curiosidad o incluso la inseguridad». Ahora, con más experiencia, su objetivo es recuperar su propio criterio y confiar en su intuición basada en años de entrenamiento y competición.

La importancia de conocerse

Parte del nuevo enfoque del mejor canadiense de la actualidad implica entrenarse a sí mismo, alejándose de fórmulas preestablecidas y confiando en su propia experiencia. «Voy a entrenarme a mí mismo y lo voy a hacer a mi manera, lo que creo que es la manera correcta… Tengo 15 años de datos y experiencia, así que tengo una muy buena idea de cuál es la manera ‘correcta’ para mí». También critica la dependencia excesiva de métricas externas, como el medidor de lactato, si estas interfieren con la capacidad de un atleta para sentir y entender su propio cuerpo.

Esta autoconciencia es clave para diferenciar entre «entrenamiento» y «ejercicio». Para Sanders, la diferencia es clara: «Entrenamiento no es complicado: provee el estímulo, recupérate del estímulo, mejora. De lo contrario, ¿qué estás haciendo? Estás ejercitándote». Mientras que el ejercicio es positivo para la salud general, el entrenamiento tiene un propósito específico de mejora del rendimiento y debe incluir una planificación adecuada del descanso.

sanders
Foto: Talbot Cox

La sabiduría de los atletas amateurs

Paradójicamente, Sanders encuentra más sensatez en la forma en que los triatletas amateurs abordan su entrenamiento que en algunos profesionales. «Preferiría consultar con atletas aficionados sobre cómo entrenar, porque están equilibrando la familia y la carrera y aun así rinden a un alto nivel… Están mucho más cerca de la verdad». Según él, estos atletas han aprendido a enfocarse en lo que realmente importa y a encontrar el equilibrio necesario para sostener su rendimiento a largo plazo.

Un nuevo enfoque para un nuevo ciclo

Con esta nueva mentalidad, Sanders espera recuperar su mejor versión como triatleta, que se vio durante la primera parte de 2024. Su mensaje es un recordatorio para todos los atletas, ya sean profesionales o aficionados: el entrenamiento eficaz no se trata solo de acumular horas de trabajo, sino de encontrar un equilibrio que permita mejorar sin sacrificar el bienestar personal.

«Cuando disfrutas tu vida, tienes la motivación y la fuerza para entrenar increíblemente duro cuando se te pide que lo hagas». En este nuevo capítulo de su carrera, Lionel Sanders busca demostrar que el éxito deportivo y la calidad de vida no tienen por qué estar en conflicto, sino que pueden y deben ir de la mano.

Fuente

X